sábado 20 de marzo de 2010
Una entrada diferente
martes 9 de marzo de 2010
Para no olvidarnos de Haití
DE CABO HAITIANO A LAS TUNAS
Cabo Haitiano es nombre entrañable para los cubanos. Desde allí partió José Martí hacia los campos cubanos, después de recurrentes viajes desde el Caribe, para morir por la independencia de su tierra. Y ese toponímico acompaña a Dos Ríos en el título de las páginas finales del Diario del Apóstol.
Nada de esto conocía Fanfan Etienne, alumno procedente de Haití, matriculado en el primer año de Agronomía en la Universidad de Las Tunas, cuando llegó a estudiar a La Habana en 2008. “Lo supe cuando visité la Casa Natal de José Martí para realizar un trabajo independiente de clases, mientras cursaba ese año de preparatoria, relata. Entonces vi toda la ruta por el Caribe, donde se incluye a mi país varias veces.”
Esos elementos ayudan a Fanfan a entender más la cercanía de su Isla con la nuestra y por qué sus desgracias las sentimos como propias en la piel. “Supe del terremoto del pasado 12 de enero por las noticias de la Televisión. Traté de llamar muchas veces y no pude hablar con mi familia, porque se habían cortado las comunicaciones. Al otro día escuché que la parte norte de Haití no había sufrido grandes daños. Luego, recibí un correo electrónico de mi hermano y me dijo que todos estaban bien. También mis familiares de Puerto Príncipe.”
Cabo Haitiano, la segunda ciudad en importancia de la nación, sufrió un terremoto a finales del siglo XIX. Los especialistas han reconocido en varias oportunidades el riesgo que pende sobre esa área. Tras el sismo de enero, las paredes de una escuela se desplomaron lo cual causó la muerte de cuatro niños.
“Este desastre solo logra aumentar el sufrimiento y la pobreza de mi país, reconoce Etienne. Agradezco al pueblo cubano –y a Venezuela también- la ayuda para salvar a la gente que está sufriendo. Además, porque los cubanos estaban allá desde antes. Por eso, ustedes siempre están en nuestros corazones.”
“Después del terremoto en Haití, pienso que es un deber de cada joven preguntarse cómo puede ayudar a su país. Este hecho me ha motivado a estudiar más. En el futuro no sé dónde voy a trabajar, pero creo que nuestro gobierno necesita un plan para desarrollar la Agricultura. Allá casi todo es privado, pero el Estado tiene tierras y los agrónomos podremos contribuir al desarrollo.
“Yo vine a cursar Estudios Socioculturales, continúa. Después cambié para Agronomía por su relación con la agricultura. Llegué aquí por una convocatoria y porque Cuba tiene un valor internacional en la Educación. Me siento muy bien, tengo muchos amigos… Los profesores me ayudan, me gusta su sistema educacional y no tengo dificultades. Me falta dominar más el español, sobre todo las palabras técnicas de la carrera, pero poco a poco…”
Acostumbrados a compartir lo que tenemos, la presencia de Fanfan Etienne, un joven de 24 años procedente de Haití, nos brinda la oportunidad de ser solidarios una vez más y, en un momento de particular dolor para la vecina nación, enlazada a la nuestra por una historia que ya tiene más de dos siglos.
martes 23 de febrero de 2010
Mente femenina en cuerpo masculino
Todos la miraban a su paso. Desde lejos parecía un maniquí de Cibeles: muy alta, cintura de avispa, pelo largo danzando a la voluntad del escaso viento a esa hora del mediodía. De cerca, los hombres quedaban mirando sin recato y debatían si era varón o hembra, "¿pero no viste la sombra de barba?", decían unos a otros; "¿con ese cuerpo?", volvían incrédulos. No faltaron los grupitos de súper machos quienes le decían cualquier cosa al pasar y reían estrepitosamente. Las mujeres suspiraban aliviadas de que quien casi las movía a la envidia fuera resultado de las hormonas.Alguien comentaba que "ellas" se creen mejores que nosotras, andan por el mundo desafiando, con la cara altiva, moviendo las caderas como nadie para atraer la atención, luciendo la ropa más llamativa. Y, pienso que de qué otra manera si no es cultivando esa seguridad, pueden subsistir en una sociedad machista que no les permite ser quienes en realidad son: personas diferentes encerradas en un cuerpo que no les responde a cómo piensan o al sexo que prefieren.
Y voy más allá en cómo será asistir a la escuela, máxime en la adolescencia donde la burla del grupo puede ser despiadada ante los gestos demasiado suaves para un varón o la voz que no suena grave como la mayoría; movimientos de cabeza, parpadeo y caminar más cercano al de las muchachas. Tal vez por eso prefieren la compañía de ellas que los aceptan sin juzgar.
De todos modos, reconozco que como nunca antes los homosexuales salen del closet y esto en parte se debe a que la sociedad (nosotros mismos) los asimilamos con un poco más de respeto que antes. En cualquier barrio vive alguna pareja de hombres a quienes se les acepta mientras "no se metan con nadie y cumplan con las normas". Para ellos, no obstante, las normas siempre serán un poco más severas y no podrán pasarse de la raya como los demás.
Las solteras llegan a asustarse de que cada vez hayan menos solteros heterosexuales, según su apreciación estadística de la vida cotidiana, y que los mejores candidatos a veces son gay. Tampoco esta es la generalidad. Solo que el panorama ha cambiado y muchos prefieren vivir sin máscaras. Quizás también se ahorren hacer daño en un matrimonio incómodo para complacer a otros.
miércoles 3 de febrero de 2010
La traducción de la tragedia en Haití

Cada periodista enviado a brindar cobertura a los efectos del terremoto del pasado 12 de enero en Haití quiere ponerle rostro a la catástrofe. Pero, hacer el retrato de la devastación con la voz de niños, mujeres, ancianos, hombres, autoridades, socorristas... exige la ayuda de alguien que les preste el servicio de traducción: del creole o el francés al castellano, al inglés. Por eso, desde los primeros momentos tras el desastre, los haitianos instruidos o medianamente conocedores de otra lengua, se ofrecieron como empleados de quien llegaba y así ganar algo en la dura supervivencia que les implantó la naturaleza.
Por correo electrónico accedió a intercambiar su experiencia, en medio del ajetreo que les demanda las actuales circunstancias:
"Este es mi tercer año en Haití, escribió, pues ya estuve aquí en una tarea similar en los años 2000 y 2001. Esto me
ha permitido familiarizarme mucho con la lengua materna de los haitianos y poder traducir con relativa facilidad. Yo debía salir de vacaciones el 24 de enero. Desde que pasó esto, supe que mi puesto como soldado de la Revolución era al lado de mis compañeros ayudando al pueblo haitiano. Aquí estaré en las tareas que se me asignen."La fatídica jornada del 12 de enero no trascendía demasiado entre los días de trabajo que viven nuestros colaboradores fuera del país. Raúl había terminado de distribuir materiales para la alfabetización en la comuna de Croix des Bouquets. Le quedaba tiempo a la tarde y a su regreso a la capital se dedicó a actualizar documentos de rigor. Sobre las 4:45 pm entró a bañarse en la casa que comparten los integrantes de esta brigada. Entonces vivió una experiencia que de seguro no olvidará jamás.
“En el momento del terremoto me estaba terminando de bañar, sentí un ruido inmenso y todo comenzó a tambalearse. Fue un minuto muy, muy largo. Estaba seguro de que el baño situado en el tercer nivel de la casa se derrumbaría conmigo dentro. A penas podía avanzar hacia la puerta pues las sacudidas eran tan fuertes que no me lo permitían. Al llegar a la puerta estaba atascada. Solo cuando paró la primera gran sacudida pude abrirla, me puse un pantalón y salí a la sala de estar donde tres compañeras se mantenían como paralizadas, aferradas al marco de una puerta. Les grité que corrieran fuera inmediatamente. Yo salí detrás de ellas. Fui el último en salir de la casa que realmente ya estaba hecha pedazos, aunque no se había derrumbado.
“Todos corrimos hacia la calle, para protegernos lo más posible de nuestra casa y las otras aledañas que amenazaban con caer. Allí permanecimos durante las numerosas sacudidas siguientes. Una gran nube de polvo cubría todo Puerto Príncipe y los gritos y el clamor de las personas llegaban como un rumor sordo desde todas partes. Sobre las 9:00 pm se trasladaron a las mujeres y a los dos lesionados hacia la embajada de Cuba. En la casa quedamos tres compañeros para cuidar las pertenencias de los saqueos que suelen generarse en medio de estos desastres. Durante toda la noche no pararon las sacudidas."
Desde ese instante, Raúl ha visto cadáveres por doquier e insiste en que a las imágenes horrendas que se ven les falta algo que no se puede apreciar: la fetidez horrible que sale de los montones de escombros. Cada día, se levanta muy temprano y se acuesta bien tarde en la noche. Su voz la hemos escuchado en francés o en español muchas veces en los reportes de la Televisión en un servicio que los periodistas y los espectadores le agradecemos por ayudar a darle voz a la tragedia.
En las imágenes: Raúl, al centro, traduciendo a periodistas cubanos. La segunda, durante un encuentro con facilitadores haitianos, antes del terremoto.
sábado 30 de enero de 2010
Las redes sociales en Haití
Las llamadas redes sociales se han abierto un respetable camino en el mundo web 2.0 En lo personal, prefiero dedicar mi tiempo on line a los blogs, escribir y leer los ajenos, además de los sitios noticiosos. No todos los blogueros llevan con similar pasión sus bitácoras y su presencia en Facebook y Twitter, por ejemplo. Es como si dijéramos: blogueas o haces microblogging y actualizas el perfil.
Las redes sociales tampoco suelen admitir medias tintas. La mayoría de los usuarios se hacen fanáticos a ellas y activos participantes, o le dan la espalda con sus defectos como estandartes. Pero, en este caso cuesta mucho mantenerse en el medio. Es como si en sí mismas ofrecieran un conmigo o lejos de mí.
El catastrófico terremoto de Haití, del 12 de enero, catapultó a Facebook y Twitter al sitio de honor de herramientas indispensable en el mundo de hoy para casos de desastres. Los medios han reconocido como las primeras y más valiosas fotos de los efectos del terremoto, las tomadas por testigos presenciales, aficionados con sus teléfonos móviles mayoritariamente, y sin enviarlas a los medios de prensa, sino colgadas en las redes. Luego, los voluntarios, socorristas, familiares recién llegados... registraron las suyas y se amplió el espectro visual de la devastación.
El seguimiento noticioso de la tragedia, la destrucción y la muerte en Haití se alcanzó en buena medida por las imágenes en la red. Los medios de prensa se han nutrido de este caudal informativo, que muchas veces lleva la impronta de un profesional y otras de los propios haitianos mientras viven su drama.
La localización de familiares por medio de la web, la creación de páginas y espacios en Facebook ha sido otro de los invaluables resultados de las redes por estos días. La actualización día a día de la situación en el país caribeño y del estado de salud de los parientes ha servido de mucho a quienes han estado fuera de la isla. Las diversas campañas de recaudación todavía incrementan los fondos con el incesante teclear frente a una pc y el amplio poder de convocatoria de las redes. Y, es que para los especialistas resulta casi increíble el hecho de que la mayoría de la infraestructura de conexión a internet sobreviviera al sismo por encima de los canales tradicionales. Este hecho nos permitió, al resto del mundo, calibrar lo que acababa de suceder en esa porción de La Española.
jueves 28 de enero de 2010
Este blog recibió un premio
Pues ahora, mi colega bloguero Juan M. García me relaciona entre cinco personas que él premia por su blog Desde Cuba. Muchas gracias, Juan.
Desde Cuba ha recibido el Premio Blog Z@rapico de manos de Amparo Ballester y su blog VerbiClara.
El premio fue propuesto inicialmente por Norelys Morales Aguilera, en su blog Islamía al blog Cambios en Cuba, de Manuel Henríquez Lagarde, e inspirado en el Sensible Zarapico, Samuel Feijóo, poeta, investigador folklórico, editor, narrador, maestro y dibujante villaclareño que nombraba de esa forma tan peculiar, en alusión a esa ave, a la que elevó a símbolo estético y ético de la posición revolucionaria ante la vida y el arte, la búsqueda de una creación cada vez más consecuente con el desarrollo del ser humano por una sociedad en verdadera armonía con la naturaleza.
¿QUÉ ES EL PREMIO Z@RAPICO Y CÓMO SE OTORGA?
“Un premio destinado a blogs o páginas web que se destacan por su forma y contenido revolucionario, solidario, comprometido con las luchas sociales anticapitalistas en todo el mundo y contra el holocausto ambiental”, según la siguiente metodología:
1.- Al recibir el premio, se escribirá un post y se mostrará la imagen del premio, indicando el nombre del blog o web de quien lo otorga y enlazarlo al post de ese blog o web que le nombra ganador.
2.- El número de blogs premiados será hasta cinco, simbolizando a los cinco luchadores cubanos antiterroristas, prisioneros en cárceles de Estados Unidos.
3.- Escribir los nombres y los enlaces a los premiados. Avisarles que han sido premiados con el Premio Blog Z@rapico.
4.- Estos cuatro puntos de la metodología deberán incluirse en el post redactado a fin de que se conozca cómo otorgar el premio. También, se sugiere decir que el zarapico es un ave que el escritor y periodista cubano Samuel Feijóo elevó a símbolo estético y ético de la posición revolucionaria ante la vida y el arte, la búsqueda de una creación cada vez más consecuente con el desarrollo del ser humano por una sociedad en verdadera armonía con la naturaleza.
Los blogs cubanos que premia El sitio de Iris son:
1- Una familia en Cuba, de Marilú Hernández Guerrero, Las Tunas.
2- Buena suerte viviendo, de Lázaro Sarmiento, La Habana.
3- Yo Cuba, de Yolanda Molina, Pinar del Río (Así espero que regrese al mundo blogger)
4- La polémica digital, de Elaine Díaz, La Habana.
5- Cuba izquierda, de István Ojeda Bello, Las Tunas.
lunes 25 de enero de 2010
Comentarios malintencionados
“Oye, ¿te enteraste?” Así suelen comenzar las “bolas”. Lo que viene después de esa pregunta es impredecible, puede ir desde la causa de la carencia de detergente, hasta si Plutón realmente es un planeta o no. En toda Cuba se cuentan por decenas esos rumores como en ciclos y van desde la A hasta la Z en los temas.Las favoritas son las del incremento del precio a los productos de las shopping y, a veces llegan como envueltas en celofán de tan bien empaquetadas, nutridas de información cierta y sustentadas en las limitaciones económicas que afrontamos.
Una de las más recientes se relaciona con las predicciones del Calendario Maya. Muchas respuestas a la “bola” fueron más ingeniosas que el rumor en sí, por ejemplo: “el mundo se acaba para quien se muere”, “ya antes se dijo que pasaría en 1980, luego en el 2000…” “Es más de lo mismo”, decía la mayoría. Si prestáramos atención para aclarar estos temas, la prensa no alcanzaría a cubrir tópicos realmente importantes.En los pasados días de bajas temperaturas, la gente ya soñaba con jugar en la nieve y que se romperían los récords de frío en Cuba. La vida personal de quienes nos rodean también se disputa los primeros sitios en los asuntos para inventar. El quid de este particular se halla en que las leyes son precisas para enjuiciar a quienes gustan de hacer el día a día con las tiras del pellejo ajeno, y reserva a la difamación como motivo de encausamiento.
Los teóricos de la Comunicación Social le han dedicado cientos de cuartillas al origen, las condiciones que alimentan el rumor y hasta el daño que provocan. Generar desconcierto, caos, incertidumbre, inseguridad... no tiene nada de inocente o ingenuo. Y la falta de información oportuna, por los canales correspondientes según el caso, deviene ambiente cómodo para que proliferen y ganen salud. Las nuevas tecnologías ayudan a propagarlas entre las provincias y, a veces más allá. En ocasiones, se originan en debates sucedidos en determinadas reuniones y foros nacionales, pero eso no significa en modo alguno que todas las valoraciones vayan a convertirse en leyes. Estas “bolas” llegan “patentadas” con el refrán de que “cuando el río suena…”, aunque no siempre trae algo. El debate popular también ha teorizado sobre cómo frenar o evitar ser víctima de un chisme. En ocasiones, se les ve como algo gracioso, pintoresco, “cosa de los cubanos” deseosos de protagonismo… mientras no nos vemos envueltos en alguno de estos rollos. Ahí se nos termina el chiste.



